Unidad 8. Giramos como peonzas

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Descubriendo los giros: cómo girar con nuestro cuerpo.

Los giros son movimientos en los que nuestro cuerpo rota alrededor de un eje. Los hacemos muchas veces sin darnos cuenta: cuando damos una vuelta para cambiar de dirección, cuando bailamos, cuando jugamos o cuando hacemos actividades en Educación Física. Aprender a girar bien nos ayuda a mejorar el equilibrio, la coordinación y la confianza en nosotros mismos.

Existen diferentes formas de practicar los giros, y todas son interesantes y divertidas.

1. Giros sobre un pie

Son giros en los que apoyamos todo el cuerpo sobre una sola pierna. Para hacerlo, necesitamos equilibrio, fuerza en las piernas y mantener la mirada fija en un punto. Este tipo de giro se usa en la danza, en el patinaje o incluso en juegos de equilibrio.

2. Giros sobre los dos pies

En estos giros, usamos ambos pies para mantenernos estables. Podemos girar rápido o despacio, con los brazos abiertos o cerrados. Son perfectos para empezar a practicar porque nos dan más seguridad.

3. Giros en el suelo

También podemos girar tumbados o apoyando parte del cuerpo en el suelo. Por ejemplo, rodando como un tronco hacia los lados, o girando sentado sobre nuestra cadera. Estos giros nos ayudan a conocer mejor nuestro cuerpo y a perder el miedo a movernos cerca del suelo.

4. Giros en salto

Son giros más avanzados. Consisten en saltar y girar en el aire antes de volver a caer al suelo. Se usan mucho en gimnasia, en danza o en deportes como el baloncesto. Para hacerlos bien, necesitamos fuerza en las piernas y una buena coordinación.

5. Giros combinados

A veces usamos varios tipos de giros en un mismo movimiento: por ejemplo, un giro sobre los pies seguido de un giro rodando en el suelo. Estas combinaciones nos ayudan a movernos de forma más rápida, creativa y divertida.


Practicar los giros nos enseña a controlar nuestro cuerpo, a mantener el equilibrio y a movernos con más seguridad en juegos y deportes. En clase de Educación Física los practicamos poco a poco, con superficies seguras y siguiendo las indicaciones del profesor o profesora. Así aprendemos sin riesgos y disfrutamos del movimiento.

¡Cada giro es una nueva forma de descubrir lo que nuestro cuerpo puede hacer!

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